¿Qué pasa cuando quieres ser una buena persona y el mundo está conspirando para que seas todo lo contrario? Tienes dos opciones, dejar que esas cosas que suceden te arrastre hasta tragar cada partícula de sinceridad, de paciencia, de amor y fe. La otra opción es seguir vigente en tus acciones buenas. En realidad ¿quién dicta lo que es bueno y malo? ¿Dios? ¿El universo? A veces hay que tomar decisiones que aunque no te hacen las mejores personas ni lo que la sociedad espera de ti, lo que tus padres esperan de ti, son decisiones que tienes que tomar y aunque todo indique que eres una persona asquerosa y cruel, sin sentimientos, en el fondo, el único que sabe realmente como eres, es uno mismo. Quisiera poder decir que es fácil estar aquí pero es todo lo contrario, tienes que luchar a diario con los gritos derrumbando cada pared, los insultos retumbando al alma, la ola cargada de fuego, lava quemando tu interior y las ganas de correr a donde nadie conozca quien eres y empezar...
Escribo por placer. Docente. Fotógrafo empírico y aprendiz de la vida. La vida es un paseo inesperado.