Cantos al infinito – Pedro – 17:16pm Sus brazos se extienden en mi cintura y se amarran, ejerce presión haciéndome mover poco a poco. Un joven hermoso, un adonis natural haciéndome vibrar de placer con su lengua enroscando la suavidad de mi piel. Esta noche seguramente mi mujer estará cansada y atareada. Tener una familia no es fácil, atender a tres hijos y llevar el control de la casa es pesado para ella. Todos los viernes, como hoy, me despido de mi oficina y espero que el fin de semana sea eterno. Antes de ir a casa me entretengo en el juego de miradas y la elocuencia de los jóvenes. Soy un hombre adulto escondido con el nombre que me ha protegido: “Pedro”. Pero eso no me quita el atraer a jóvenes deseosos de adrenalina y sensaciones. Al menos en este lugar no hace falta flores, peluches ni salidas con costos exorbitantes. Este sitio se ha convertido en un refugio para mis desahogos, un hogar para mis cantos lanzados al infinito en forma de placer. Veo ...
Escribo por placer. Docente. Fotógrafo empírico y aprendiz de la vida. La vida es un paseo inesperado.