Gilberto empezó a caminar por toda la acera con dirección hacia el parque, esa tarde estaba destinada a escalar colina arriba hasta llegar al sendero que se extiende por todo el norte de Doroty. Aquel parque no era como cualquier otro, había una leyenda un tanto trágica pero llena de magia envuelta por el amor de aquella pareja que desapareció del pueblo una tarde lluviosa. La leyenda trataba sobre dos enamorados perseguidos por el pueblo. La chica era una duquesa hermosa pero odiada por sus habilidades de hechicería. En ese entonces la cacería de las brujas se dio en aquel rincón del mundo haciendo que aquel joven huyera con su amada para siempre, sin señas ni rastros de su existencia. Colina arriba se encontraba un enorme árbol frondoso y lleno de vida. Una de sus ramas en las altura se enroscaba entre ella misma haciendo un circulo, todos decían que era el umbral por el que habían escapado aquellos enamorados hacia otro mundo. Gilberto distaba de creer en aquellas leyendas, per...
Escribo por placer. Docente. Fotógrafo empírico y aprendiz de la vida. La vida es un paseo inesperado.