Cantos al infinito – Pedro – 17:16pm
Sus brazos se
extienden en mi cintura y se amarran,
ejerce presión haciéndome mover poco a
poco. Un joven hermoso, un adonis natural haciéndome vibrar de placer con su
lengua enroscando la suavidad de mi piel.
Esta noche
seguramente mi mujer estará cansada y atareada. Tener una familia no es fácil,
atender a tres hijos y llevar el control de la casa es pesado para ella. Todos
los viernes, como hoy, me despido de mi oficina y espero que el fin de semana
sea eterno. Antes de ir a casa me entretengo en el juego de miradas y la
elocuencia de los jóvenes. Soy un hombre adulto escondido con el nombre que me
ha protegido: “Pedro”. Pero eso no me
quita el atraer a jóvenes deseosos de adrenalina y sensaciones. Al menos en
este lugar no hace falta flores, peluches ni salidas con costos exorbitantes.
Este sitio se ha convertido en un refugio para mis desahogos, un hogar para mis
cantos lanzados al infinito en forma de placer.
Veo entrar a muchos,
estar parado en las escaleras se vuelve tedioso y cansado. Antes de moverme veo
a un chico nuevo subir las escaleras y comienzo a devorarlo en mi mente
penetrando con mi mirada su rostro pero él me ignora. Me dirijo hacia el lugar
que me asignó la chica de recepción y me siento sin señas de éxitos para esta
tarde. Empiezo a teclear y busco algún video para ayudarme a desahogar. Unos
minutos más tarde un chico de tez blanca
y ojos color negro se sienta a mi lado. Aún estoy vestido pero ya quiero
arrojar mi ropa fuera de mi cuerpo. Lo miro a los ojos y le rozo con mis dedos
la pierna. Algo atrevido, pero sé que si ambos estamos aquí es para algo. Me
mira de reojo y lanza una sonrisa que hace temblar hasta la silla. Es hermoso.
En este momento me
estoy prometiendo estrechar mi locura en él. Las cosas ya son diferentes, ahora
todo es más directo y firme. Lo saludo sin temor a un rechazo y el solo vuelve
a sonreír. De la bolsa de mi pantalón saco un bolígrafo azul, tomo la palma de
su mano izquierda y le escribo: ¡TE ESPERO EN EL BAÑO!
Estoy esperando y empiezo a dudar si bajará. Tengo los Jeans desabrochados y el cierre hacia abajo, una de mis manos juega con la piel de mis pechos y con la otra me sumerjo en un desplazamiento recto muy por debajo del ombligo. Estoy a punto de alcanzar mi meta pero la puerta se abre. El viene con una sed apunto de saciar. Se arrodilla frente a mí, aleja mis manos y empieza a trabajar sobre mi piel con el mismo movimiento que yo tenía.
Sus labios chocan
contra mi pelvis haciendo un sonido casi inaudible. Sus brazos se extienden en
mi cintura y se amarran, ejerce
presión haciéndome mover poco a poco. Un
joven hermoso, un adonis natural haciéndome vibrar de placer con su lengua enroscando
la suavidad de mi piel. Es imposible retardar el momento, sus labios son deliciosos y su lengua
imparable. Trato de mitigar el gemido mientras lo tomo por los pelos
fuertemente. Todo acaba, al menos por unos minutos. La puerta se abre bruscamente
y en la entrada está parado el chico que me había ignorado.
Una hora después, voy
rumbo a casa, mi esposa me espera seguramente con la cena lista, mis hijos
desean verme y yo deseo bañarme para ocultar el aroma que llevo impregnado en
mi piel.

Apenas tengo la oportunidad de leer tu ultima publicación...con cierta admiración y asco jajaja admiración por la narrativa...asco porque...bueno, la trama de la historia ...tan realista como siempre...
ResponderEliminarWow esto es realmente excitante.
ResponderEliminar