Ir al contenido principal

Te llevaré en mis Latidos

Hoy he decidido dejar un proyecto pendiente. Sé que si entraste a mi corazón y a mis latidos es porque el universo conspiró que nacieras a través de mí. Pienso regresar a ti en tres años y máximo cinco. Estoy seguro que tendré las suficientes herramientas para volver a construirte aún más fuerte e indestructible. Por ahora, es mejor separarnos por un tiempo, pero lo que sí puedo asegurar es que esto no es nuestro final.

Hoy estoy organizando mi vida. Poniendo los pies sobre el suelo para no caer tan precipitadamente, para continuar y evaluando lo que hoy es el rumbo de mi vida. Eso sí, la faceta y la misión que tenemos en común no la abandonaré, las emplearé en otros proyectos que ya están en marcha, pero de que cooperare para aumentar el amor, cooperare.

El archivo de nuestra historia seguirá ahí, esperando abrir para continuar. Por ahora no llevará tu nombre ni el mío, pero avanzaremos apoyando a otros proyectos ya embarcados.

Te dejo un tiempo no por falta de interés, si no por considerar que es lo mejor. El capital, el tiempo, los recursos, vendrá y de eso estoy seguro, acompañado de la experiencia en la que ya me estoy embarrando.

Te llevo en los Latidos de mi corazón.


Por siempre.


Richie

Comentarios

Entradas populares de este blog

El principito: un viaje a tu niño interior.

Ustedes son una rosa y son realmente bellas pero están vacías. No se puede morir por ustedes. Sin duda un transeúnte común creerá que mi rosa se parece a ustedes. Pero ella sólo es para mí más importante que todas ustedes juntas, ya que ella es la rosa a quien yo he regado. Es ella la rosa que escuché quejarse o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Porque, al fin de todo, ella es mi Rosa. Entrañable, milagrosa, tierna, cautivadora, revolvedora de emociones, así es está magnética obra literaria titulada “El principito” que con su lenguaje sencillo pero elegante, hace que te adentres a un mundo de amor, perdón y esperanza. Una obra llena de luz que Antoine de Saint Exupéry nos regaló para recordarnos que siempre se puede volver a creer en la vida, el milagro de todo. “El principito” a pesar de que está considerado como un libro infantil es indudable la magnificencia que tien...

Aquella noche de luna llena

Ese acto quedó estampado en mi cerebro. Tenía temor de ser alcanzado, de ser atrapado y arrestado. Pero no más, temor solo a eso. Para esos tiempos yo aún era muy joven, pero no estúpido.   Aquella noche de luna llena solo sentía el aire golpear mi rostro, fuerte, muy fuerte. Mi melena se alborotaba y en ocasiones no me dejaba ver por dónde íbamos. En ese momento el cielo no estaba tan oscuro, era iluminado por la luna, bella, impasible y majestuosa, esa luna de octubre que tanto impacta y enamora. Era adornada por nubes que se acercaban a ella incesantes, veloces y amenazantes a su luz.  Aquella luna estaba tan roja que parecía bañada de sangre, contemplaba una noche tranquila escondiendo infinitas verdades. A pesar de que andábamos en una motocicleta, papá iba muy rápido, como una ráfaga viviente que va pasando y desaparece en segundos por la calle. Me sostenía a él con mis brazos cruzando su cintura. Estábamos escapando.   Unos minutos antes, lejos de est...

Hogar de Eros: 7ta parte

                                                    El hogar – 23:45pm Un día tan común en mi existencia suelen pasar diversidad de cosas. Pagan tan solo doce pesos por hora en los cubículos de arriba y cuarenta y ocho por las cabinas privadas y aun así no reconocen el favor que les hago al resguardar sus historias de pasión. Tal vez esa es mi función y aunque suena a costumbre, se aprende a vivir con ello. Todos los días extiendo mis brazos para recibir un alma, un hambriento de amor, sediento de placer,   un cuerpo buscando el calor de otro para apaciguar la lujuria. Algunos se protegen, otros no, y aunque sea una morada para el placer, sigo siendo el sitio preferido en donde el que entre ya sabe a lo que viene. Del otro lado, en donde no hay cubículos y está el espacio, entre la tenue luz de la parte alta se reúnen las miradas, y una...