Ir al contenido principal

Partida

Hace un par de años no entendía lo que ella decía, pero mi corazón tenía sensaciones ilógicas, sensaciones que me decían que aquella no era una desconocida, tampoco cruel ni asesina…. Quizás en ese momento mi vida cambio, no para bien, ni para mal, sencilla y maravillosamente mi ser se extendió para entender que el color de la persona perfecta no existe.

Diana: Nas, Naaas!!

El rostro de Diana se encontraba frente al mío, sus manos agitándose junto a mi cuerpo tratando de que yo regrese de mi laguna de recuerdos. En sus ojos se extendía un enorme océano de amor. Era inevitable regresar al presente con Diana junto a mí, y claro, con el príncipe Bastian apunto de pedir al Rey la mano de mi princesa.

Diana: Es hora de que mi padre sentencie mi vida, pero no creas que seguiré los pasos de mi madre, yo te amo a ti. Tú eres mi barco de sueños, la energía tangible y el amor de mí ser. No entenderán,  este reino ni el tuyo,  mucho menos  los reinos que se encuentran más allá de este océano, pero lo importante es que lucharemos con corazón y fe.


Ella extendió sus brazos y rodeo con ellos  mi cuerpo. Yo no sentía el aire que revolucionaba su cabello, las olas del mar se escuchaban demasiado lejos, solo sentía el calor emanado de su piel y  su olor fresco que hacía palpitar mi alma. Yo tenía claro que estábamos juntas en esto, juntas más allá de la muerte.


Richie

Comentarios

Entradas populares de este blog

El principito: un viaje a tu niño interior.

Ustedes son una rosa y son realmente bellas pero están vacías. No se puede morir por ustedes. Sin duda un transeúnte común creerá que mi rosa se parece a ustedes. Pero ella sólo es para mí más importante que todas ustedes juntas, ya que ella es la rosa a quien yo he regado. Es ella la rosa que escuché quejarse o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Porque, al fin de todo, ella es mi Rosa. Entrañable, milagrosa, tierna, cautivadora, revolvedora de emociones, así es está magnética obra literaria titulada “El principito” que con su lenguaje sencillo pero elegante, hace que te adentres a un mundo de amor, perdón y esperanza. Una obra llena de luz que Antoine de Saint Exupéry nos regaló para recordarnos que siempre se puede volver a creer en la vida, el milagro de todo. “El principito” a pesar de que está considerado como un libro infantil es indudable la magnificencia que tien...

Aquella noche de luna llena

Ese acto quedó estampado en mi cerebro. Tenía temor de ser alcanzado, de ser atrapado y arrestado. Pero no más, temor solo a eso. Para esos tiempos yo aún era muy joven, pero no estúpido.   Aquella noche de luna llena solo sentía el aire golpear mi rostro, fuerte, muy fuerte. Mi melena se alborotaba y en ocasiones no me dejaba ver por dónde íbamos. En ese momento el cielo no estaba tan oscuro, era iluminado por la luna, bella, impasible y majestuosa, esa luna de octubre que tanto impacta y enamora. Era adornada por nubes que se acercaban a ella incesantes, veloces y amenazantes a su luz.  Aquella luna estaba tan roja que parecía bañada de sangre, contemplaba una noche tranquila escondiendo infinitas verdades. A pesar de que andábamos en una motocicleta, papá iba muy rápido, como una ráfaga viviente que va pasando y desaparece en segundos por la calle. Me sostenía a él con mis brazos cruzando su cintura. Estábamos escapando.   Unos minutos antes, lejos de est...

Hogar de Eros: 7ta parte

                                                    El hogar – 23:45pm Un día tan común en mi existencia suelen pasar diversidad de cosas. Pagan tan solo doce pesos por hora en los cubículos de arriba y cuarenta y ocho por las cabinas privadas y aun así no reconocen el favor que les hago al resguardar sus historias de pasión. Tal vez esa es mi función y aunque suena a costumbre, se aprende a vivir con ello. Todos los días extiendo mis brazos para recibir un alma, un hambriento de amor, sediento de placer,   un cuerpo buscando el calor de otro para apaciguar la lujuria. Algunos se protegen, otros no, y aunque sea una morada para el placer, sigo siendo el sitio preferido en donde el que entre ya sabe a lo que viene. Del otro lado, en donde no hay cubículos y está el espacio, entre la tenue luz de la parte alta se reúnen las miradas, y una...